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10 Pasos para mejorar la satisfacción del paciente

Cada paciente es un potencial multiplicador de información que te llevará a conseguir más pacientes.

Sigue estos pasos y marcarás la diferencia.

1. Fortalece la confianza.

Todas las relaciones deben apoyarse en la confianza. Por eso tienes que generar seguridad manteniendo conversaciones claras y sinceras.

Asegúrate de qué espera el paciente y de lo que tú puedes cumplir con tus servicios y experiencia profesional. Y demuestra respeto y profesionalidad en todo momento.

Ser directo y honesto evitará que nadie cree falsas expectativas.

Así, al final del tratamiento tendrás a un paciente satisfecho con el servicio que le has brindado.

2. Fideliza a tus pacientes.

Diseña promociones especiales para tus pacientes habituales, eso hará que se sientan mejor atendidos y aumentará exponencial mente las posibilidades de que recomienda los servicios que ofreces.  

Mantenles informados de las novedades de la clínica, de los nuevos servicios que incorporas, de las charlas divulgativas que organizas,etc.

3. Brinda una excelente atención al paciente.

Debes evitar las evaluaciones negativas al máximo.

Para esto, es necesario que establezcas contacto visual con el paciente y que atiendas a sus dudas e inquietudes de forma oportuna.

Recuerda que ellos tienen derecho a saber exactamente todo lo que está ocurriendo con su caso y es tu deber asegurarte de que comprendan todo el proceso que llevarás a cabo para mejorar o restaurar su salud bucal.

4. Haz que se sientan cómodos en todo momento.

Tu clínica debe ser acogedora y cómoda, permitir que los pacientes hablen honestamente (respetando siempre su privacidad) y evitar mostrarte como un “vendedor” de servicios.

Un paciente bien atendido será una excelente referencia para tu clínica.

Trabaja para ganarte su confianza  mostrando un lenguaje corporal abierto que muestre que, como odontólogo, estás dedicado por completo a satisfacer sus necesidades.

De lo contrario, se sentirán tensos e incómodos.

5. Ofrece atención personalizada.

Conoce al máximo a cada uno de tus pacientes. Es vital que los pacientes sientan cercanía por parte de los profesionales de la salud.

La mejor manera de generar confianza y empatía es llamando a cada paciente por su nombre.

Con esto garantizas que cada uno de ellos se sienta más cómodo en cada una de las visitas, aunque parezca una obviedad, utilizamos este recurso mucho menos de lo que imaginas.

Además, escuchalos con determinación  y evita los monólogos largos. Intenta conversar activamente con ellos, sobre todo en cuanto a opciones de tratamientos disponibles según su caso.

6. Anticipa sus necesidades.

Como profesional, eres tú quien posee la experiencia y conoce exactamente las necesidades de cada paciente.

Anticiparte a cada una de ellas y adaptarte al 100% va a demostrarle que te interesa su estado de salud general y que, por supuesto, estás dispuesto a procurarle la mejor atención posible.

Recuerda que la atención al paciente debe ser impecable.

7. Realiza un correcto seguimiento de su progreso.

Una manera grandiosa y muy simple de garantizar la satisfacción de tus pacientes es realizando el seguimiento adecuado al caso.

Mantener el seguimiento del progreso de cada paciente muestra que te importa como persona y no como un “cliente”.

8. Cumple con lo que prometes.

La mejor forma de lograr que tus pacientes te recomienden, es construyendo una reputación sólida, de un profesional que cumple con los servicios que ofrece.

Recuerda que cada paciente está poniendo en tus manos su salud bucal y, por tanto, debes estar a la altura del compromiso que adquieres.

9. No descuides las habilidades de tu equipo de trabajo.

Cada palabra que utiliza tu equipo de trabajo, junto con sus aptitudes y actitudes, deben estar orientadas a generar empatía y confianza en los pacientes, y en crear un ambiente libre de tensión.

Mantén control sobre la forma en que tu equipo se relaciona con los pacientes de tu clínica.

Una sonrisa sincera siempre será un buen método para tratar con pacientes nerviosos.

Recuerda que en este punto no solo cuentan las palabras, el lenguaje no verbal de cada miembro del equipo de trabajo puede jugar a tu favor para atraer nuevos pacientes gracias a las buenas recomendaciones.

10. Sé transparente y profesional.

La ética profesional es la principal clave para lograr que tus pacientes satisfechos se encarguen de captar nuevos pacientes, sin requerir de esfuerzos adicionales.

Todo profesional que se precie de serlo, debe tener un código ético y moral impecable. En una clínica dental, tu deber principal es brindar un servicio excelente.

Y por eso estás aquí, ¿verdad?

¡Pues ya lo sabes!

Poniendo en práctica estos 10 sencillos pasos, puedes asegurarte de que la experiencia de tus pacientes será positiva, aumentando las posibilidades de que sea tu clínica la elegida por familiares y amigos de tus propios pacientes satisfechos.

Fuente: https://www.brandandhealth.com/

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8 Tipos de pacientes y cómo tratar con cada uno de ellos dentro el consultorio

Podemos agrupar a los pacientes por su actitud en la relación directa contigo y/o con tu responsable de atención al paciente cuando le explica su presupuesto.

Los tipos más comunes son:

  1. El paciente Sabelotodo
  2. El paciente Indiferente
  3. El paciente Impaciente
  4. El paciente Discutidor
  5. El paciente Charlatán
  6. El paciente Indeciso
  7. El paciente Económico
  8. El paciente Reflexivo.

1. El paciente “sabelotodo”

Cree saber más de tu trabajo como odontólogo que tú mismo.

Toma el hilo de la conversación rápidamente, demostrando conocer completamente las características, materiales, técnica y ventajas del tratamiento propuesto. Es una persona excesivamente instructora y te indica constantemente cómo hacer las cosas.

  • CÓMO TRATARLO:

Como suele estar centrado/a en sí mismo/a, debes hacer recapitulaciones bien centradas y dirigidas (recapitular es resumir lo escuchado y preguntar para verificar).

Puedes introducir frases como “tras muchos años de experiencia con este tipo de casos, he comprobado que este es el enfoque más eficaz… “.

Si su actitud persiste, será necesario que le muestres los límites y le indiques que se ha puesto en tus manos por tus conocimientos y experiencia, y que es necesario que te permita realizar tu trabajo en un clima de confianza.

Caso contrario, es preferible que le invites a visitar a otro profesional con quien se sienta más cómodo.

2. El paciente “indiferente”

Es aquel que escucha por pura cortesía, pero no por interés. Puede ser que le preocupe otra cosa o que sea el típico “desinteresado” y no esté interesado ni en tu explicación, ni mucho menos en tu argumentación.

  • CÓMO TRATARLO:

El consejo en este caso es aumentar la gama de estímulos para despertar su interés.

Puedes conseguirlo mostrándole mucha información relevante sobre los beneficios del tratamiento, siempre de un modo sencillo y fácil de comprender.

Variar el tono de voz, hacer preguntas de control, etc. también te ayudará a romper la indiferencia. Y un aspecto muy importante: detecta de manera correcta y exhaustiva cuáles son sus necesidades.

Si no lo haces, será muy complicado que le “despiertes” de su letargo.

3. El paciente “impaciente”

Necesitas demostrarle que sabes valorar SU tiempo.

  • CÓMO TRATARLO:

Realiza una presentación rápida, sistemática y concreta del tratamiento dental que necesita.

Sin rodeos.

Resalta las ventajas de tu clínica (y las tuyas propias como profesional) para denotar ese dinamismo que él/ella espera.

4. El paciente “discutidor”

Es una persona polémica por naturaleza a la que, en principio, hay que dejar que descargue su energía personal.

Procura que su desahogo sea general y que no se centre en tu clínica o en ti.

Lo más importante es evitar el enfrentamiento.

  • CÓMO TRATARLO:

Sé paciente y permite que tu paciente termine de hablar antes de responder, y luego resume lo escuchado y pregunta para verificar (recapitulación).

Atiende sus inquietudes y responde a cualquier pregunta antes de pasar a resolver el problema.

A veces, las necesidades de este tipo de paciente pasan por sentir que alguien presta atención a sus preocupaciones.

Intenta construir tu argumentación a partir de sus propias palabras para que “conecte” más fácilmente con lo que le dices.

*Determina cuál es el comportamiento que no vas a tolerar de ningún paciente. Los insultos personales, agresiones verbales, amenazas o el contacto físico nunca deben ser tolerados, bajo ningún concepto. Si el paciente se niega a respetar la línea que has trazado, debes interrumpir la relación de inmediato.

5. El paciente “charlatán”

Suele ser una persona amistosa, agradable, educada y simpática.

Su problema es que habla demasiado.

Y la mayoría de las veces, lo que dice no tiene nada que ver con su tratamiento dental.

  • CÓMO TRATARLO:

¡OJO! Un paciente “charlatán” disfruta escuchándose a sí mismo. Debes establecer unos límites porque siempre querrá que estés pendiente de él/ella.

Intenta ir siempre al grano y dirige tú la conversación.

Tu actuación debe basarse en tratar de interrumpir con preguntas que le obliguen a dar respuestas muy concretas (preguntas cerradas).

6. El paciente “indeciso”

Le cuesta tomar una decisión por el propio riesgo que comporta.

Y es, probablemente, uno de los pacientes más difíciles de tratar.

Suele ser una persona tímida e insegura, que pospone una y otra vez su toma de decisión.

Además, prefiere utilizar evasivas en lugar de exponer sus dudas de una manera clara y directa.

  • CÓMO TRATARLO:

Dedícale más tiempo de lo habitual para ganarte su confianza.

Una vez que se sienta cómodo contigo, anímale a que te exponga sus necesidades y problemas. Para ello, plantéale preguntas abiertas que le permitan explicarse.

Debes asistirle y resolver todas sus dudas.

Nunca le presentes más alternativas de la cuenta, ya que cada nueva opción se convierte en problema para él/ella.

Oriéntale de forma muy concreta sobre cuál es la mejor elección en su caso.

7. El paciente “económico”

A este tipo de paciente le gusta preguntar, y es calculador y analítico.

Por eso se guía más por el análisis de los hechos, que por aspectos subjetivos.

Es una persona poco influenciable porque le gusta la organización y es muy sensible al tema del dinero, llegando a sentir malestar ante la idea de “gastar”.

Se refugia en el tema precio para no aceptar el presupuesto.

  • CÓMO TRATARLO:

Utiliza datos cuantitativos y háblale sobre ventajas y beneficios, no sobre precios.

En estos casos es importante exponer casos de éxito t testimonios reales de pacientes que avalen la satisfacción que puede obtener tras su tratamiento.

Todos hemos utilizado el argumento de “lo barato sale caro“. En estos casos cobra mayor relevancia y el objetivo será relativizar el precio.

¡OJO! Porque a veces puede convertirse en un paciente que paga menos, pero exige más.

8. El paciente “reflexivo”

Acostumbra a ser una persona tranquila y discreta.

Es un tipo de paciente muy fiel si le ayudas a reflexionar sin agobiarle.

Le gusta tomar una decisión habiendo analizado todos los aspectos del tratamiento.

Esto hace que dilate la toma de decisión para “no equivocarse”.

  • CÓMO TRATARLO:

No le “atosigues” ni desbordes con muchas argumentaciones.

Respeta su silencio y pregúntale únicamente si precisa alguna información complementaria.

Nunca le interrumpas, ni pierdas la paciencia, ni te desesperes, aunque se muestre algo lento/a.

Centra todos tus esfuerzos en mostrarle que ese tratamiento es el más adecuado y conveniente para su problema de salud. El paciente reflexivo debe ser consciente de que tú le estás ofreciendo la mejor opción y que el tratamiento que le propones cubre completamente todas sus necesidades.

¿Has sabido reconocer a alguno de tus pacientes entre estos tipos de pacientes? Ahora ya sabes cómo tratarlos

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9 TIPS PARA SER EL ODONTÓLOGO PREFERIDO DE LOS PACIENTES

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La calidad en el servicio no solamente debe preocupar a los establecimientos comerciales. Los médicos y en este caso los Odontólogos, deben tomar en cuenta muchos factores para garantizar la satisfacción total de sus pacientes.

Por lo general, un paciente que se encuentra satisfecho con su Dentista no tendrá motivos para cambiar de médico, por el contrario, un paciente contento siempre recomendará a su Dentista.

Aquí algunos tips para ser el Odontólogo preferido de los pacientes:

  1. Respetar el horario de la cita del paciente.
  2. Saludar en cada sesión por su nombre.

3.Establecer una breve conversación mostrando interés por otros temas personales del paciente, por ejemplo: revisar la fecha de cumpleaños y felicitarle si la cita es cercana a su fecha de cumpleaños, darle seguimiento a una plática anterior, preguntar por su familia, sus hijos, novio (a), escuela etc.

4.Brindar en todo momento trato amable, respetuoso y profesional, tanto del Dentista como del personal del consultorio.

5.La ubicación del consultorio deberá ser, preferentemente, de fácil acceso, contar con facilidad de estacionamiento y vías de transporte público. Hoy día, ya existen varios consultorios que incluso cuentan con el servicio de valet parking para sus pacientes.

6.Que el consultorio se encuentre siempre limpio, ordenado y con tecnología actualizada.Tanto el Dentista como el personal siempre deberán portar vestimenta adecuada y pulcra.

7. Costos acorde a la atención.

8.Contar con varias alternativas de pago: tarjetas de crédito, débito y cheques, así como ofrecer promociones atractivas. Diversidad en los horarios y días de atención.

9.Contar con especialistas dentro de la misma clínica, o bien que acudan a alguna valoración si el paciente lo requiere.